domingo, 24 de abril de 2011

Repaso a la trilogía Scream

Hace nada que se ha estrenado la cuarta entrega de la famosa saga de Wes Craven (Pesadilla en Elm Street, Las colinas tienen ojos...), que ha recuperado para la ocasión al guionista Kevin Williamson, responsable de escribir el libreto de las 2 primeras. Así que vamos a darle un repasillo a la trilogía original, y en breve publicaré la crítica sobre la cuarta.

Scream: Vigila quién llama (1996):

Por aquella época el género de terror estaba muertísimo. Su hogar era el "Directo al DVD", lo cual normalmente suele traer solo cosillas mediocres. Pero Wes Craven, que cuando quiere te saca sus joyitas (SÓLO cuando quiere, que luego te puede salir con cada truño...), decidió estrenar Scream.

Y es una película muy muy digna. Lo primero a tener en cuenta: no se toma en serio a sí misma, y sin embargo te trae una escenas de tensión, suspense, y terror que te dejan bien saciado. La primera de ellas, la famosísima de Drew Barrymore, es estupenda. Y la cinta no decae en ritmo en ningún tramo. Buenos personajes (algunos mejores que otros), una Rose McGowan buenorra (la de Embrujadas), y un lenguaje totalmente meta. Durante toda la película el asesino trata sus actos como si de una película de terror se tratara, y las conversaciones a raíz de ese hecho, y de que tenemos al cinéfilo de turno (que profesa un gran amor por Jamie Lee Curtis), son realmente significativas en el desarrollo, y le dan un toque de comedia a la película muy de agradecer.

Es por ello que a uno le extraña ver cómo aparece Scary Movie, que parodia por completo una película que ya de por sí se está autoparodiando.

La original de Scream, es por tanto, una película muy recomendable, pero sobre todo si te gusta el género de terror. Trae los mismos clichés que TODAS esas películas, pero Wes Craven juega con ellos, y hace la peli a partir de esos tópicos.

Obviamente tiene sus fallos, como una Neve Campbell que ni fú ni fá.

Scream 2 (1997):

Sidney Prescott va a la universidad. Y se lleva con ella la fórmula de la primera: centrar la película en un asesino que va detrás de ella, y que sigue las reglas de toda secuela de terror. De nuevo, la autorreferencia está muy presente. ¿Es la secuela peor que la original? Pues en este caso sí, como en la mayoría de ellos, pero no deja de ser un dignísimo entretenimiento, porque Scream 2 sigue siendo divertida con todos sus fallos.

Tenemos nuestras escenas de tensión (a destacar la del coche y la del estudio), y nuestras escenas de autoparodia (la clase de cine, o las conversaciones de Randy). Y Scream 2, de nuevo, apenas se toma en serio a si misma, y vuelve a sorprender, aunque bastante bastante menos, con la identidad del asesino. Porque en sí, Scream 2 apenas tiene factor sorpresa, y da justo lo que se espera de ella, que desafortunadamente es menos que lo que ofrece la primera.

No deja de ser una secuela que se deja ver, con alguna que otra escena muy divertida, o que resulta bastante estupenda, pero ni de coña al nivel de la original. El final, por ejemplo, es bastante flojito, cuando en Scream 1 te montan un climax que se desarrolla durante casi la mitad de la película.

Scream 3 (2000):

La peor de las tres, con una diferencia bastante abismal. Del guión deja de encargarse Williamson, y nos encontramos con un resultado bastante deficiente. Scream pasa a tomarse demasiado en serio, y aunque ese era uno de los puntos que más entretenida hacia a la saga, Scream 3 también se deja ver con una facilidad pasmosa, pero no quita que el resultado final no sea demasiado bueno.

La mayoría de los actores nuevos son malos un buen rato, y los personajes tres cuartos de lo mismo: bastante poco desarrollados, o interesantes. Sus muertes, son en ocasiones bien bien ridiculas (que vergüenza con la escena del gas). Pero no todo son pegas, hay ciertas escenas con una tensión bien trabajada, como la de Sidney en el estudio.

Ese juego de las referencias cinéfilas de Scream se pierde bastante para el cierre de la trilogía, y el que hay no provoca el mismo efecto que en las 2 anteriores entregas.

El inicio de la película es muuy flojo, cuando incluso en Scream 2 te marcaban una escenaza de introducción.

Eso sí, el malo no está mal (el final es mejor que el de la segunda parte), y como ya he mencionado, Scream 3 es un rato entretenida, pero no es gran cosa.