lunes, 28 de marzo de 2011

Crítica de 'Rango'

Ale, empecemos con mi crítica a Rango, la nueva peli de Johnny Depp y el director de 'Piratas del Caribe': Gore Verbinski.


¿Sabéis eso que se suele decir de que Pixar consigue hacer películas de animación dirigidas a todos los públicos, con un especial foco en los más pequeños, sin tomar a los adultos por tontos? Pues, cuando creía que ese era el paso a seguir para conseguir una película de animación que se convirtiera en clásico instantáneo... llega 'Rango'.

Centrándose, claramente en el público adulto, consigue cosas que SÓLO se podrían hacer en una cinta de animación, y deja abierta la entrada a todos los públicos. Así, la potencia visual de Rango es innegable. Los diseños de los personajes son exquisitos, y cada fotograma es un espectáculo.

Se agradece una barbaridad que esté rodada para verse en 2D, porque ciertas escenas de acción pueden ser más frenéticas al no tener que estar diseñadas con la lentitud necesaria para la correcta visualización del 3D.

En Rango entramos en la aventura de un camaleón, que irónicamente (por eso de ser, precisamente, un camaleón), tiene una crisis de identidad. La película tiene un curioso metalenguaje, hablando del cine indirectamente: del género western y de cómo crear una historia, para la que siempre necesitaremos un personaje heróico: Rango, un conflicto, y unos personajes bien construidos: que son los excelentes personajes del pueblo al que llega el protagonista.

El primer tramo de la película nos presenta al camaleón, solitario, excéntrico como pocos, en una introducción que si bien no posee tantos puntos humorísticos como el resto del metraje, tiene una potencia exquisita. Todo se desata a partir de la escena del bar, todo un momentazo, donde entendemos por dónde van a ir los tiros el resto de la película.

A partir de ahí, humor, escenas de acción muy conseguidas, y una gran BSO de Hans Zimmer (una mezcla entre la de Piratas del Caribe y Sherlock Holmes que encaja a la perfección con 'Rango'), se mezclan para formar la primera gran película de 2011. Desde ese punto 'Rango' es un western, un western de animación, pero que se sale del "rango" de lo que solemos ver por toda esa imaginación que tiene lo que estás viendo, y por su gran carácter humorístico.

Quizás el clímax no esté al nivel de otros momentos donde tu culo es incapaz de despegarse de la butaca. Pero sigue siendo un buen final. Un pelín abrupto, pero un buen final.

De todas formas, la trama esté algo más trillada de lo normal. Es posible que la hayamos visto en numerosas películas anteriormente, pero sin duda, nunca como en 'Rango'. La historia te deja un buen sabor de boca, aún teniendo puntos mucho más predecibles de la cuenta. La relación entre el western y la historia de 'Rango', y la reflexión sobre la vida y la muerte, junto al progreso, respecto al motor de la historia: el agua, hacen que todos los pequeños tópicos que surgen a partir de la historia del forastero que llega al poblado para salvarlo, no sepan tan mal.